Crear un juego no es en absoluto un proyecto en solitario. Mientras seguimos en el camino de dar vida a WoU Game, trabajamos constantemente para desarrollar los personajes, los paisajes y las narrativas.
Una de las misiones por las que siempre hemos trabajado es dar una plataforma a otras voces: las voces de nuestra comunidad que inspiran este trabajo. A lo largo de este sinuoso camino hacia nuestro juego, pensamos que era crucial incluir las voces de los jóvenes en esa conversación. A medida que el juego crece, también lo hace nuestra capacidad para conocer la opinión de los jóvenes sobre la forma en que desarrollamos nuestro espacio en línea y sus habitantes. A menudo nos sorprenden con sus interpretaciones y perspectivas. A partir de los 8 años, les encomendamos una tarea: jugar. Queremos que prueben y exploren áreas específicas, pero cómo lo hagan depende exclusivamente de ellos.
Con la ayuda de los playtesters de Portugal, tuvimos la oportunidad de explorar cómo se ven a sí mismos y a los demás a la hora de diseñar los personajes con los que navegarán por el juego WoU. Los aspectos que pueden ajustar son, entre otros: el color, el tamaño, las expresiones y los rasgos faciales.
De mentes tan jóvenes nos alegró ver que la conciencia de la diversidad ocupaba un lugar importante en su toma de decisiones. Tanto si se ven a sí mismos como a sus familias, son plenamente conscientes de que, como seres humanos, todos tenemos un aspecto diferente. Bianca, de 9 años, dijo: "Todas las personas del mundo tienen colores diferentes, así que los hice así para que tuvieran un aspecto diferente al de la gente del mundo". María, de 10 años, compartió esa idea y nos dijo: "Creo que todos los avatares pueden ser gordos o delgados y de cualquier color porque todos somos de diferentes colores y pesos". También se preguntó a los jugadores si sus personajes tenían un género específico y, aunque algunos lo habían tenido en cuenta, muchos opinaban que el género no era un factor primordial a la hora de elegir las características de sus avatares.
Algunos jugadores crearon personajes que creían que les representaban en la vida real. Rafael, de 9 años, creó dos personajes idénticos porque es gemelo y pensó que era algo que le gustaría llevar al mundo de WoU. Duarte, también de 9 años, diseñó deliberadamente tres avatares parecidos pero no idénticos, para comunicar que estos personajes serían amigos. Este dulce detalle demuestra la alegría que los jóvenes encuentran en las cualidades compartidas.
Alfonso, de 8 años, tomó la interesante decisión de que todos los avatares fueran de color azul claro para que parecieran agua cristalina, pero hizo la interesante observación de que añadir rasgos ardientes sería un gran complemento para los personajes acuáticos. Esta forma tan profunda de ver cómo pueden combinarse los elementos va mucho más allá de su edad y es el tipo de pensamiento que nos encanta ver surgir de estos talleres.
Seguiremos probando nuestro trabajo con mentes jóvenes y utilizaremos sus ideas como combustible para crear un juego que permita a sus jugadores sentirse más vistos y escuchados.
Al fin y al cabo, lo más divertido es ser exactamente quien uno quiere ser.