La Super Bowl, uno de los mayores acontecimientos del calendario estadounidense, ejerce una gran influencia. Desde el uso de sus espacios publicitarios premium hasta los productos que los atletas tienen a su disposición, es el sueño de cualquier profesional del marketing.
Pero más allá del deporte, está el arte.
El espectáculo del descanso es conocido en todo el mundo por ofrecer entre 10 y 15 minutos de expresión musical creativa a un artista principal; los artistas invitados del descanso también son un extra bienvenido para muchos. Este año, para la 60ª edición de la Super Bowl, Bad Bunny ha sido elegido para esta gran tarea. El clima político actual en EE.UU. nos muestra mucha negatividad hacia los inmigrantes, y hacia los que son percibidos como inmigrantes. Esto hizo que los titulares y debates en torno a la actuación comenzaran mucho antes del espectáculo. Hubo muchos que cuestionaron la idea de que el artista puertorriqueño subiera al escenario porque su música era en español, y algunos incluso llegaron a difundir la información errónea de que Puerto Rico no forma parte de Estados Unidos.
Aunque podríamos escribir mucho sobre la negatividad que rodea este tema, nos limitaremos a esto.
Lo que ocurrió en el campo de aquel estadio fue una hermosa expresión de cultura, comunidad y creatividad unidas por la música. La cuidada escenografía incluía seres humanos reales vestidos de caña de azúcar, diseñados para crear la ilusión de la ciudad natal de Bad Bunny, Vega Baja. Ser una caña de azúcar humana implicaba, naturalmente, luchar contra las ganas de bailar al ritmo contagioso de la música. La moda hizo su debut, sin olvidar el impresionante vestido de Lady Gaga, diseñado por Raúl López, un director creativo dominicano afincado en Brooklyn. Y por si esto no fuera suficiente, a lo largo del espectáculo se celebró una auténtica boda en la que los fans de la artista festejaron ante una de las mayores multitudes de todos los tiempos (si contamos a todos los espectadores, posiblemente la mayor de la historia).
No sólo eso, sino que los matices de la cultura puertorriqueña -los salones de manicura, jugar al dominó, incluso el camión en el que bailaba Bad Bunny- contribuyeron a la riqueza de la representación moderna. No se limitó a referencias artísticas escondidas en museos; los actos cotidianos de la existencia se convirtieron en una forma radical de expresión. Entre los muchos hitos culturales abordados en la actuación, Benito fue capaz de atraer a los espectadores hacia temas más difíciles de afrontar, como el desmoronamiento de la red eléctrica que fue golpeada por los huracanes Irma y María. Pero, ¿cómo logró encajar semejante declaración? Interpretando su canción "El Apagón" desde un poste eléctrico en llamas, la resistencia ya no se centraba en los movimientos académicos, sino en cada paso de los bailarines y en cada compás de la música.
Para los jóvenes espectadores, un componente clave brilló con luz propia entre el mar de color y cultura, y es que la pasión y la creatividad no necesitan traducción. A lo largo de la historia, el arte como la ópera ha existido sin necesidad de subtítulos, y ésta no fue una excepción. Durante 13 minutos, el español ocupó el centro del escenario y demostró a muchos jóvenes espectadores que su lengua era tan valiosa como cualquier otra, manteniendo la atención de más de cien millones de espectadores. En un momento que cautivó a muchos, Benito regaló su Grammy recién ganado a su "yo más joven". Este acto envió un mensaje innegable a los jóvenes espectadores sobre lo que se puede conseguir con dedicación y trabajo duro por parte de cualquier persona joven.
La decisión final de Benito de incluir a muchos países fuera de Estados Unidos en su grito de "Dios bendiga a América" permitió a los espectadores unirse a él para formar parte de un momento compartido mucho más grande y rico. Aunque no pudo llamarlos a todos, se aseguró de que sus banderas nacionales estuvieran presentes en el campo. Puede que esto no pareciera gran cosa, pero arrasó en Internet como una oportunidad para que la gente se uniera a la celebración de la unión.
Si aún no has visto el vídeo completo, te animamos encarecidamente a que le ech es un vistazo y compruebes por ti mismo esta demostración de ser radicalmente auténtico con el propio origen y el poder del amor sin filtros ni traducciones.